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Mi perro se ha muerto, y con él una parte de mí

Última respuesta: 19 de julio de 2013 a las 10:33
12/7/13 a las 17:07

Hace 4 días murió BUDDY, mi perro, mi todo, y con él, una parte de mí. Es la primera vez que me meto en esta página y me creo una cuenta, pero necesito contarlo, necesito contar mi historia.
Yo siempre desee tener un perro, desde que era muy pequeñita, pero mis padres no querían, por todos los cuidados y dedicación que ello conlleva, me pasaba día y noche pidiendolo, rogandolo... Me tiré años pidiendo un perro, hasta que harté a mis padres y decidieron que me darían la oportunidad de cuidar de uno. Así que un 14 de febrero de 2004, cuando yo tenía 11 años, mis padres y yo fuimos a un montón de tiendas de animales en busca de un Chihuahua, que era lo que a mí se me había antojado en ese momento. Llegué a una tienda de Madrid que se llamaba La Caseta, yo iba tan ilusionada, por fin llegó el día que tanto había esperado, entré en busca de un cachorro de Chihuahua, lo tenía decidido, y nada ni nadie me haría cambiar de opinión, no saldría de esa tienda sin un Chihuahua, pero el encargado de la tienda me dijo: espera un momento, te quiero enseñar algo... y allí estaba él, me sacó un Bichón Maltés, de ojos oscuros y profundos, blanco como la nieve, de hocico negro como el carbón... Me miró y lo miré, y en aquel mismo instante, comencé a quererlo, fue un flechazo, incluso se me olvidó por completo que yo iba a por un Chihuahua... No entendí porqué el encargado me sacó aquel perro, si no era lo que yo le pedí. Lo entendí todo cuando me dijo que tenía 5 meses para 6, la gente no suele ir a por perros así, es decir, los prefieren más cachorros, de entre 2 y 3 meses, y si no se consigue vender al perro en un tiempo determinado, lo envían a la perrera... Lo salvé, eso es lo que me dice todo el mundo, pero lo que ellos no saben, es que en realidad fue él quién me salvó a mí.
Desde el momento que llegó a casa me lo dio todo, lo que BUDDY sentía por mí, era un amor loco, cualquier persona que tuvo la suerte de conocerlo pudo darse cuenta de ello, parecía que sabía que lo había sacado de aquel infierno para darle una vida llena amor y cuidados. Yo era una niña feliz, feliz de tenerlo, de no sentirme nunca sola, de sentirme tan querida, me llenaba con solo tenerlo a mi lado. Él para mí no fue un perro, fue muchísimo más que eso, hay gente que no lo entiende, pero él era especial, si bajabas las escaleras se apartaba para dejarte pasar, si estabas en el sofá y el se subía contigo saltaba de tal forma que ni te rozaba para no hacerte daño, se autocastigaba cuando sabía que algo había hecho mal, da igual que lo regañases él siempre volvía a ti lleno de amor, a veces mis hermanos hacían como que me iban a pegar y la reacción de BUDDY era ponerse en frente mía para evitarme cualquier daño... te lamía donde tuvieses algún dolor...No podía hablar, pero si te escuchaba, no podía consolarte con palabras, pero si acudía a ti cuando te oía llorar... Me sentía plena.
Cuando él tenía 6 años, llegó mi segunda perra, KIARA, de la misma raza que BUDDY, fue un regalo de una amiga, un regalo que me hacía todavía más feliz de lo que ya era, mis padres no querían más perros, pero al verla llegar con tan solo 7 semanas de vida, no se pudieron resistir. KIARA se enamoró de BUDDY en el primer momento que lo vio, solo quería estar con él, dormir con él, jugar con él, llenarlo de lametazos, si no estaba lloraba y lo buscaba, era pasión.
Pero todo comenzó a empeorar hace unos 2 años, cuando mi pequeño BUDDY se quedó ciego, le entró una enfermedad que se llama atrofia retiniana, que según el veterinario era un proceso lento, es decir, mi perro iba a ir perdiendo la vista poco a poco hasta quedarse ciego, y no había ninguna cura para ello. Sin duda fue un golpe muy duro para mí y para toda mi familia, pero sobre todo para él, que comenzó a golpearse con todo, a dejar de correr por miedo a chocarse, a dejar de jugar, a cogerle pánico a las escaleras, a todo.... Así que decidimos que todos seríamos sus ojos, y luchamos por que el supiese que sin vista también se podía ser feliz, y lo fue. Cuando le sacábamos a pasear lo guiábamos, aprendió a bajar y subir las escaleras, a subirse a los sofás como antes, se conocía la casa a la perfección, así que ya apenas se chocaba con nada, todo se fue normalizando, aunque si es cierto, que ya no corría, ni jugaba tanto.
KIARA también lo guiaba, la primera vez que vi que se ponía delante de él para bajar las escaleras, que ladraba para guiarle por el sonido y que le tiraba de la oreja en la última escalera para que supiese que ya se habían acabado, lloré, todos lloramos al ver algo tan hermoso. La forma en la que jugaban, era tan tierna... Nos dieron mil lecciones de amor, respeto y confianza, nunca había visto nada igual...
BUDDY tenía aquella enfermedad que tanto lo limitaba, pero era feliz, teniendo todo nuestro amor era feliz. A pesar de que llegase una perra nueva a mi vida, nunca lo dejé de lado, para mí él siempre era el primero en todo, nunca le dejé sentir celos...
BUDDY era paz y tranquilidad, KIARA es más un terremoto lleno de energía, por lo que todos los que venían a mi casa la prestaban más atención a ella, por que se hacía notar, eso es algo que me dolía mucho y no podía soportar, así que les decía a todos que BUDDY también existía, y que los dos tenían que ser saludados por igual.
Todo parecía que marchaba bien, hasta que hace un año empece a notar que BUDDY ya no era el mismo, pero no en cuanto al amor que me daba, sino que empezó a engordar, empezó a tener muchas alergias, no toleraba bien algunos medicamentos, se comía sus cacas, comía sin masticar y se atragantaba... Por lo que tenía que estar pendiente de él a todas horas.
Después le salieron dos bultos de grasa y le tuvimos que operar para sacárselos, pero todo salió bien. También le tuvimos que hacer una limpieza bucal porque sus encías estaban muy inflamadas, también salió bien, pero el veterinario me dijo que le tuvo que poner más oxigeno del necesario porque no respiraba muy bien.
En mayo lo llevamos a la peluquería a cortar el pelo, y le salieron unas machas rojas en todo el lomo, estaban llenas de pus... Yo no hacía más que sufrir porqué todo lo malo le estaba tocando a mi pobre pequeñin.
Estos últimos meses que ha estado a mi lado, notaba que ya no respiraba bien, le costaba respirar, tenía los ojos rojos y estornudaba mucho, el veterinario nos dijo que era alergia, así que le echábamos suero para los mocos, gotitas para los ojos... Pero eso no era alergia, algo iba mal dentro de él, quise creer que no, pero este lunes día 8 de Julio de 2013 mi madre me despertó corriendo a las 8 de la mañana, me levanté a toda prisa, vi a mi niño tirando en el suelo, no se tenía en pie, se meo encima, apenas respiraba... lo cogí en brazos y vi que comenzó a sangrar por la boca y a echar espuma por la nariz, y justo ahí me di cuenta de que mi niño se iba, que no tenía tiempo para hacer nada, mi madre llamo a un veterinario para que viniese corriendo, pero ya no había nada que hacer, su corazón dejó de latir mientras estaba en mis brazos, yo no quería creerlo, solo me salían gritos de dolor y no podía parar de llorar, nunca pensé que este día llegaría, al menos no tan pronto. Lo único que me consuela es que murió conmigo, en mis brazos, lleno de besos y amor, que me comprometí a que estaría con él hasta el final, y así fue..
Ahora no me puedo quitar aquella horrible imagen de mi cabeza, me tortura, no levanto cabeza, se fue lo que más desee en toda mi vida, se fue una parte de mi que me hacía sentir viva y levantarme con ilusión, porque si no dormía con él, él siempre me esperaba en la entrada a que bajara, incluso estando así de malito lo seguía haciendo, cada día...
La gente no lo entiende, no entienden que pueda sufrir tanto por un perro, pero es que ahí está el problema, para mí no era un simple perro, para mí lo era TODO, nunca podía sentirme sola con él, me encantaba bañarlo, secarlo, peinarlo, abrazarlo, dormir con él, sacarlo a pasear, cuidarlo, mimarlo... nos dimos todo el uno al otro, cada uno a su manera, pero nos los dimos todo.
Ayer fue un día muy duro, ayer lo incineraron, obviamente yo no pude ir a ver como quemaban a algo tan grande para mí, ni nadie de mi familia tenía valor para ver eso, así que mi novio me hizo el gran favor de ir, porque yo sentía que no podía dejarlo solo, así que fue, reconoció su cuerpo y le dijo todo lo que le amábamos, lo genial que había sido y que para nosotros nunca se ha ido.
Ahora sus cenizas están aquí, en mi casa, donde él fue tan feliz junto a nosotros, las tendré conmigo hasta el final, hasta que me vuelva a reunir con él. Y este fin de semana pienso tatuarme su nombre y el de mi otra perra en la piel, para siempre, lo tengo claro, no se merecen menos.
Estoy rota por dentro, no se si esto se superará, pero ahora mismo lo veo todo muy negro, no tengo ganas de nada, es increíble como algo tan pequeño te puede dejar un vacío tan inmenso.
Pero yo se que está aquí, conmigo, que nunca se ha ido, tal y como me dijo mi madre el otro día: hija, él no nos podía ver pero sin sentir, ahora nosotros no lo vemos pero si lo sentimos. Le veo en los ojos de KIARA, lo siento conmigo en todo momento.

Entiendo a toda la gente que a perdido alguna mascota tan querida, y me siento muy identificada con todos vosotros, por eso a todos los que hayáis pasado por esto, os doy todo el ánimo del mundo. Lo que me ayuda a seguir adelante cada día, además de mi familia y toda la gente que me quiere, es KIARA, que también lo está pasando fatal, por que se amaban, así que ahora no la dejo sola ni un momento, me da muchas fuerzas para seguir, ahora toca luchar y darlo todo por ella.

Gracias por leer mi historia, para mí significa muchísimo.

Ahora tengo 21 años, y aunque para mi gusto se ha ido demasiado pronto, me ha regalado los 10 mejores años de mi vida, que no los cambio por nada en el mundo.

BUDDY, DESCANSA EN PAZ MI NIÑO, AHORA ERES LIBRE SIN LÍMITES, AHORA RESPIRAS BIEN Y PUEDES VER. SOLO EL TIEMPO NOS SEPARA. TE QUIERO Y SIEMPRE LO HARÉ.

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14/7/13 a las 22:44

Gracias
Solo quiero que pase el tiempo para poder llevarlo mejor, ahora mismo lo único que me distrae y me anima es mi otra perra, asi que poco a poco... Gracias por el apoyo, un beso

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19/7/13 a las 4:31
En respuesta a

Gracias
Solo quiero que pase el tiempo para poder llevarlo mejor, ahora mismo lo único que me distrae y me anima es mi otra perra, asi que poco a poco... Gracias por el apoyo, un beso

Animo
Animo Cris!. Eres una gran persona. Alguien capaz de sentir y conectarse con un animal como tú lo has hecho es alguien especial. Buddy siempre tendrá un huequito en tu corazón. Ojalá te recuperes pronto de tu gran pena. Apóyate en Kiara. Ella te va a ayudar

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19/7/13 a las 10:33
En respuesta a

Animo
Animo Cris!. Eres una gran persona. Alguien capaz de sentir y conectarse con un animal como tú lo has hecho es alguien especial. Buddy siempre tendrá un huequito en tu corazón. Ojalá te recuperes pronto de tu gran pena. Apóyate en Kiara. Ella te va a ayudar

Gracias
Gracias por el ánimo de verdad, ahora lo único que me hace estar un poco mejor es Kiara, ella lo está pasando muy mal también y me necesita más que nunca, así que no la dejo sola ni un segundo... Gracias por leerme, un beso

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